Capacitación para el instructor: Los consejos de la FDIC y un nuevo video pueden ayudar a los educadores financieros a obtener una "A" para su clase
Ya sea usted un instructor que está recibiendo capacitación para brindar educación financiera o un viejo profesional, la FDIC desea ayudarlo a ser el mejor en el aula. Por esta razón, la FDIC presenta un nuevo video sobre el modo de conducir una clase de Money Smart o cualquier otra clase de educación financiera. Y también por esta razón en esta edición de nuestra circular trimestral presentamos 10 consejos especiales para educadores financieros.
El nuevo video (de 33 minutos de duración en inglés y 42 minutos en español) "está diseñado para cualquier persona que imparte educación financiera básica", expresó Lee Bowman, Coordinador Nacional de Programas para la Comunidad de la FDIC. Bowman comentó que si bien el video brinda una descripción general del programa Money Smart (dirigida principalmente a los adultos de ingresos bajos y moderados), también proporciona una "buena guía básica sobre el modo de impartir una clase de educación financiera, incluido el énfasis en la importancia de la preparación avanzada".
El video es un complemento de las guías para instructores que forman parte del programa de estudios de Money Smart y de los talleres de capacitación de instructores que organiza la FDIC para educadores de Money Smart en bancos, grupos comunitarios y otras organizaciones. Para ver el video en línea, solicitar una copia gratuita en formato DVD o VHS, o para conocer más sobre los programas de capacitación para educadores de Money Smart en general, visite http://www.fdic.gov/consumers/consumer/moneysmartsp/trainthetrainer.html.
Además, Noticias de Money Smart ha compilado las 10 sugerencias que se presentan a continuación para ayudar a los instructores financieros a preparar una presentación efectiva e inspiradora para los estudiantes adultos:
1. Conozca a su público. Realice una investigación previa, incluyendo una encuesta o un cuestionario previo a la clase que incluya material para la inscripción, para identificar las necesidades especiales de los estudiantes. Por ejemplo, si la mayoría o todos los estudiantes serán ciudadanos de la tercera edad, inmigrantes nuevos o personas de ingresos bajos, piense en los temas financieros que puedan interesarles y planifique debates, folletos y material visual que pueda ser de utilidad.
Joan Lok, Especialista en Programas para la Comunidad de la FDIC en Baltimore, elige comenzar la primera clase formulando una pregunta a cada participante como parte de la introducción – por ejemplo, "¿Qué haría con un millón de dólares?" ¿Por qué? "Sus respuestas a menudo me dan una idea del modo en que cada estudiante valora y administra el dinero y también información importante sobre las necesidades de cada persona", agrega.
Analice también con los administradores de su programa si sus estudiantes pueden llegar a necesitar servicios de apoyo especiales, como guardería, transporte, traducción en el lugar o interpretación en lengua de señas.
2. Tenga presente las necesidades y los problemas financieros de los estudiantes. "Sin importar el nivel de ingresos y de educación, muchas personas no piden ayuda ni buscan educación financiera hasta que no llegan al límite de tener problemas con sus facturas", expresa Lok. "El educador financiero debe tener presente las necesidades del estudiante. No debe decir, 'Deberías haber pedido ayuda antes de abrir 10 cuentas de tarjetas de crédito y acumular toda esa deuda'. En cambio, debe transmitir el mensaje con una actitud positiva y alentadora, sin emitir juicios".
3. Utilice anécdotas personales. Sin importar si su experiencia y formación difieren de la de sus estudiantes, aun así ellos pueden relacionarlas e inspirarse con sus historias de mala administración del dinero o malentendidos en conceptos importantes. Por ejemplo, cuénteles si se equivocó al solicitar un préstamo o si solicitó demasiado dinero en una tarjeta de crédito...y lo que aprendió de su experiencia. Estas historias pueden ilustrar o poner énfasis en conceptos o mensajes especiales, generar un debate y mantener el interés de los estudiantes.
4. Haga que todos participen en el debate. Los adultos aprenden mejor si participan y hablan en clase y no sólo escuchan las lecciones. Planifique tiempo para ejercicios en clase y preguntas que alienten a los participantes a hablar sobre sus propias experiencias o preocupaciones. Felicite a los participantes que aportan comentarios interesantes o perspicaces.
5. Escoja un tema relevante. Los adultos deben ver el valor de lo que les están enseñando y cómo esto se aplica a su mundo. Explique los beneficios potenciales que obtendrán si siguen sus recomendaciones. Y recuerde centrarse en los temas que más necesiten aprender sus estudiantes. Por ejemplo: Los participantes con problemas para llegar a fin de mes con sus salarios se interesarán más en un debate sobre cómo reducir los gastos y aumentar los ingresos que en una clase sobre los conceptos básicos de la compra de una vivienda.
6. Practique técnicas de oratoria efectivas. Usted desea "ser usted mismo" y estar lo más relajado posible en clase. Pero también debe estar al tanto de lo que necesita hacer para mantener la atención de sus estudiantes. Establezca contacto visual con los participantes. Evite un lenguaje corporal almidonado, caminar de un lado a otro u otros hábitos que demuestran nerviosismo. Muestre energía y entusiasmo, lo cual ayudará a dar importancia a los temas financieros que está tratando. Utilice gestos para apoyar y animar su presentación. Y hable en forma clara, evitando decir "este..." y "mm..." en sus oraciones. Muchos de los mejores instructores practican sus clases con amigos y familiares o frente a un espejo en su hogar.
7. No se apure. "Como el dinero es algo tan personal, es necesario que regule su clase para dar a los estudiantes tiempo extra para que absorban lo que están escuchando y lo apliquen a su propia situación", dice Lok. "No es lo mismo que enseñar matemáticas, donde 'tres menos dos es uno'. Cuando se habla de tarjetas de crédito, las personas naturalmente comienzan a pensar en su propia tarjeta de crédito y si deberían buscar un mejor acuerdo. Se convierte en un proceso más personal y más difícil".
8. La creatividad es positiva. "Cambiar los métodos de enseñanza y salirse del texto puede ayudar a mantener el interés de los participantes", dice Liz Kelderhouse, Funcionaria de Programas para la Comunidad de la FDIC en Kansas City. También alienta a los educadores financieros a organizar visitas a instituciones financieras. "Uno de nuestros socios de Money Smart que imparte educación financiera a inmigrantes latinos organiza una visita mensual a una sucursal cercana de un banco", agregó Kelderhouse. "Los participantes están ansiosos por conocer al personal del banco y muchos de ellos abren sus propias cuentas".
9. Invite disertantes a su clase. Un buen ejemplo puede ser un banquero local, un líder comunitario que superó problemas financieros en una etapa anterior de su vida, un funcionario del gobierno de una agencia financiera o de protección al consumidor (quizás un representante local de la Administración del Seguro Social que puede hablar sobre planes de retiro). "Los disertantes invitados pueden agregar información variada y diversa a una clase", señala Kelderhouse. "También presentan a los estudiantes otros recursos donde pueden solicitar ayuda para sus operaciones importantes o para la planificación financiera".
10. Pida a los estudiantes su opinión sobre el curso En la última clase, distribuya a los participantes una evaluación del curso, como la que se incluye en los materiales de Money Smart, o elabore su propia evaluación. "Pregúnteles qué les gustó y qué les gustaría ver en el futuro", dice Kelderhouse. "De este modo, puede aprovechar estos comentarios y hacer que sus sesiones sean más efectivas".